House of Cards

Un graduado de Harvard llamado Francis Underwood ayudó a que el presidente Garrett Walker ganara las elecciones, por lo que confiaba en ser nombrado como secretario de estado, sin embargo el puesto es ofrecido a otra persona, por lo que Frank va a concentrar todos sus esfuerzos para poder justificar la traición que le hicieron. Esta historia está llena de momentos de tensión, en los cuales el protagonista Frank Underwood siempre mantiene su compostura, y no deja que nadie impida su objetivo. Para lograr su objetivo, va a eliminar todo lo que se interponga en su camino, ya que el fin justificará sus medios. Durante toda la serie, se siente una gran tensión por todos los sucesos, haciéndote sentir nervioso por lo que pueda pasar después. Mi actor favorito sin duda es Kevin Spacey, ya que toma el total protagonismo de la serie, siendo este el que controla el ritmo de esta, y nos hace sentir empatía con él, cuando incluso sabemos que lo que quiere lograr es éticamente incorrecto. En conclusión, esta serie es muy recomendada, no solo por su trama, sino también por su increíble producción, ya que en todo momento, se siente una ambientación correcta, que ayuda a que uno se sumerja en lo que está ocurriendo.